Chicago Tribune, 14 de Diciembre de 1999
Hace unas pocas semanas WMS Industries de Chicago anunció su cese en la
producción de pinballs dejando a
Stern Pinball como único fabricante de lo que un día fue la pasión
de los jugadores americanos y emblema de toda una generación.
Mark Marfalcon, un analista del sector de la industria del juego,
afirma que la decadencia de la industria del pinball ha sido motivada
por una serie de factores entre los que se encuentran las múltiples
opciones de ocio de que dispone en estos momentos el público y los
beneficios superiores que obtienen las grandes firmas con otros
productos que fabrican.
"Estas compañías invierten mucho dinero en el desarrollo y
creación de sus juegos, pero al final es el público el que tiene la
última palabra sobre la popularidad y rentabilidad del juego. Quizá un
día consigan dar en el blanco con sus pinballs, pero hasta el momento
resulta muy caro mantenerlos." comenta Marfalcon.
Kevin Verner, de una importante empresa de publicidad de juegos,
explica:
"Nuestra compañía ha evolucionado con el paso de los años y en
estos momentos es el equipo de casinos el que ocupa nuestra atención.
Hemos realizado un último y gran esfuerzo para cambiar la mecánica y
añadir emoción a los juegos de pinball, pero la demanda sigue siendo
pequeña. Y no estamos dispuestos a seguir perdiendo dinero."
Curiosamente Stern Pinball es sobre el papel una compañía nueva en el
campo de los flippers, a pesar de que su nombre ha estado allí desde
1930. El padre de Stern, Sam Stern fue una vez presidente de WMS antes
de que se cambiara a Bally para comprar poco después Chicago Coin.
Chicago Coin fue absorbida por Data East Pinball en 1986, que a su
vez la vendió a Sega en 1994. En Octubre Sega decidió vender su parte de
pinball a Gary Stern, que decidió renombrarla con el nombre familiar de
Stern Pinball.
"Le digo a la gente que tengo 54 años y llevo metido he esto
durante 54 años" comenta Gary Stern. "Después de todo este tiempo soy
finalmente el número 1, aunque no sea de la forma en que lo esperaba.
No sé como tomármelo, no quiero parecer engreído".
La compañía ha reunido sus máquinas en sus dos naves de poco más de
70.000 metros cuadrados, al sur del aeropuerto de O'Hare. Hay una
tercera nave en los alrededores, y si todo marcha bien, pasará a formar
parte del complejo.
"No es exactamente el Taj Mahal. Somos una empresa pequeña y no
estamos a la misma altura que los grandes monstruos, pero aun queda
suficiente para un fabricante. Estas cosas son cíclicas".
A Stern se le presenta el reto de evitar que los pinballs se
conviertan en una antigüedad, o un objeto de coleccionista. Su ritmo de
producción era de un unos 40 a 50 máquinas por día antes del cese de WMS
Industries. Con el vacío dejado por WMS esperan aumentar la producción
hasta 70 máquinas diarias, para así saciar el apetito de los jugadores.
Stern planea mantener ocupados a los diseñadores y programadores con
tres o cuatro nuevos modelos cada año. La meta es producir algo tan
popular como "The Addams Family", un modelo de Bally de 1992 que según
palabras de Roger Sharpe forma parte del efímero renacimiento de la
industria.
Siguiendo la política temática de la empresa, la obtención de
licencias seguirá teniendo un papel muy importante. "Siempre tenemos que
tener en cuenta quiénes son los jugadores, y básicamente, se trata de
jóvenes entre 20 a 30 años".
En el pasado, los temas habían incluido películas como "Lethal Weapon
II," "Star Trek" y "Jurassic Park," así como series de TV, atletas
(Muhammad Ali, Pele), deportes (pro wrestling, Indy car racing,
basketball) y grupos musicales (Guns n' Roses). Algunos clásicos ya
conocidos como "Harley-Davidson" y "South Park," serán re-introducidos
de nuevo.
El primer juego de motivo futbolero se presentará el mes próximo
según Lonnie Ropp -el programador-. Como detalle especial incluirá una
especie de red magnetizada a la que disparará el jugador. "El fútbol, al
igual que el pinball, es muy popular en Europa".
Las nuevas máquinas de Stern no van a incluir la tecnología orientada
a los gráficos de la plataforma Pinball 2000, que fue el último
esfuerzo, hará unos 11 meses, por parte de WMS por despertar el interés
en sus juegos, antes de que se apartaran.
"Pinball 2000 ha sido un híbrido de varios juegos que puedes
encontrar en los salones de juegos" dijo con despecho Stern "nosotros
no queremos alejarnos de lo que se supone que somos y lo que la gente
espera cuando se pone delante de un pinball."
"Somos el último dinosaurio".
Mike Conklin.
14 de Diciembre de 1999.
Este artículo ha sido condensado, eliminando lo
superficial.
Traducido por Richard Dadd