New York Times, 1 de Octubre de 1998
En la época de los video-juegos, de los ordenadores
personales y de las tablas de snowboard virtual los pinballs pueden sonar como algo de los
50 o de los días de gloria de The Who y su ópera rock Tommy. Pero el pinball, al igual
que "Tommy" ha renacido hace unos años en Brodway, ha sobrevivido.
Hace quince años, con la llegada de video-juegos
como Pac Man y Space Invaders,
su futuro peligró. En 1984 los pinballs, que una vez habían llegado a dominar por
completo el mercado de las máquinas recreativas, tenían sólo el 5% .
Este verano la tercera entrega de la Pinball
Fantasy en el Hotel Riviera de Las Vegas (un evento para coleccionistas, combinación
entre feria, mercadillo y competición) atrajo más de 1.200 personas, demostrando que el
fenómeno pinball aun tiene gran cantidad de seguidores. De echo, según Vending Times
encargada del seguimiento del mercado de máquinas recreativas, en 1994 las "bolas de
plata" han experimentado un aumento de un 38%, lo que supone unos 2.4 billones de
dólares.
Su futuro no está asegurado. Las consolas
domésticas e Internet le han arrebatado una gran parte del mercado a los pinballs, ya que
mucha más gente elige el ocio y entretenimiento en el hogar antes que visitar bares,
boleras y salones recreativos. Aun así el año pasado las cifras aun eran fuertes (1.7
billones de dólares) igualando el mercado de los video juegos.
Joe Kaminkow, vicepresidente ejecutivo de diseño y
ingeniería de Sega Pinball dice que las medidas que ha
tomado la industria del pinball contra la amenaza que supone los videos han dado como
resultado un sin fin de innovaciones técnicas. La inclusión de trampillas, manos que
cogen la bola, mesas tridimensionales adornadas con rampas bonos de multiball y lo más
importante la introducción del video marcador capaz de mostrar información estratégica
al jugador le han dado al mercado un empujón.
Los video-marcadores que aparecieron por primera vez
en 1990 en un juego llamado Checkpoint, se han convertido en
un elemento indispensable. Kaminkow, el diseñador de Checkpoint,
nos explica los efectos del video-marcador en el juego: "El video marcador nos
ha permitido dar al jugador información de un manera diferente. Así como aumentar el
espacio que teníamos para mostrar el tanteo" comenta. Antes de los
video-marcadores, normalmente la puntuación estaba limitada a cinco o seis dígitos pero
ahora los tanteos alcanzan cientos de millones. Los efectos gráficos combinados con
posibilidades de puntuación enormes, atraen en masa a los jugadores.
La calidad de sonido digital a través de un sistema
de compresión se ha convertido en el estándar a partir de 1993, mejorando los siempre
evolutivos tableros tridimensionales. El último pinball de Sega
"Lost in Space" envuelve al jugador en un
rápido e intenso espectáculo de luces y sonido mientras la gravedad atrae a la bola de
plata de 80 gramos hacia el desagüe.
¿Es este mosaico tecnológico demasiado grande como
para ser absorbido por el jugador medio? Observando las colas de gente esperando su turno
para jugar a X-Files, Champion Pub
y otros pinballs similares, la respuesta aparente es: no.
La Doctora Shelley Glazer una dermatóloga de 41 que
vive en Oakland (California) afirma que le encantan los nuevos diseños. "Cuanto
mayor es el reto, mejor".
Aaron Zwas, un escritor técnico de Ithaca (NY) fue
la exposición de Las Vegas para comprobar qué tipo de juegos eran los que mostraban.
Zwas al igual que la doctora Glazer, se inclinan por las máquinas modernas. "Los
pinballs de última generación son rápidos y excitantes, y cuando están bien hechos son
muy entretenidos" dice Zwas. Pero a pesar de su preferencia por los adelantos
tecnológicos, siempre antepone la acción de un buen juego de pinball antes que un video.
Las dos compañías responsables de las máquinas de
pinball actuales Sega Pinball de Melrose Park, Ill., y Williams Electronics Games de Chicago tenían diseñadores en la
exposición. Ambas compañías están buscando una manera de llevar el pinball a un
siguiente nivel (al igual que hizo Harry Mabs en 1947 con la invención del flipper, que
hizo que todas las máquinas construidas anteriores estuvieran obsoletas), observan a los
jugadores en busca de inspiración.
Jon Norris, unos de los diseñadores de elite de Sega y aclamado wizard, está trabajando duro en el Proyecto X. Igualmente Williams
está preparando para
lanzar su Proyecto 2000 en 1999. Los jugadores están
especulando con que los diseños tomarán prestados de sus rivales de video un elemento:
el monitor, añadiendolo al backglass.
"Hay que darles algo que no tengan en casa"
dice Louis Koziarz, un ingeniero de software de Williams.
"Una cosa es jugar las simulaciones en tu PC, pero ver como se saltan los
marcianos y como tiemblan los platillos volantes ahí es dónde se encuentra la auténtica
magia".
Si los pinballs ya parecen complicados de antemano
sin tantos adelantos técnicos, no hay porque preocuparse. Los principios básicos
permanecen igual. Los flippers son tus amigos, la gravedad tu enemigo; mantén los ojos
sobre la bola y no hagas falta.
Y cuando vayas a por la puntuación más alta,
Kaminkow ofrece este viejo consejo: "Cuando se juega a un pinball lo más
importante es recordar que hay que disparar a la luz que parpadea"
Brigid Buckman.
(Pinball Still Alive in an Electronic World)
Traducido por Richard