Intergame, 11 de
Abril del 2002.
Mucha gente opina que el secreto para tener éxito en el mundo del recreativo es incluir
la más alta tecnología en sus creaciones, olvidando que lo que realmente busca el
jugador es la diversión -independientemente de los avances tecnológicos empleados-. La
jugabilidad siempre estará por encima del apartado visual.
El pinball no es más que un pequeño
engranaje dentro de toda la maquinaria que mueve la industria del recreativo. Actualmente
los juegos de pantalla táctil y los AWP dominan el mercado, pero aun así, los
fabricantes y operadores no de deberían olvidarse del resto, ya que si perdemos los
dardos, los videos, las mesas de billar, los pinballs... etc nos quedaremos sin métodos
alternativos para ofrecer diversión.
Lo que hoy es popular puede quedar relegado
al olvido con el paso de los años, tanto por las numerosas novedades que aparecen como
por el rejuvenecimiento de las nuevas formas de entretenimiento. En América estamos
asistiendo a un renacimiento del fenómeno Pacman / Galaga. Da la sensación de que todas las modas y entretenimientos
son pasajeras y siguen unas determinadas pautas cíclicas a lo largo de los años.
La popularidad de los llamados productos
"retro" se extiende más allá de la industria del recreativo, como es
el caso del nuevo Volkswagen Beettle y el Chrysler PT Cruiser. De forma similar el remake
de películas antiguas se ha convertido en una práctica corriente, pero con los efectos
especiales de hoy en día. Aun así deberíamos diferenciar entre el término "nostalgia"
(que sería conducir un viejo escarabajo de VW) y el "retro" (en el que
se prefiere el New Beetle moderno, porque es más cómodo y divertido a la hora de
conducir).
Los jugadores de hoy en
día suelen ser mejores que los de antaño, eso provoca un aumento en la dificultad de los
juegos. Pero las cifras nos demuestran que el jugador experimentado no frecuenta nuestros
salones recreativos tanto como deseamos. Muchos de nuestros nuevos clientes no poseen la
suficientemente habilidad como para divertirse con un juego orientado hacia un jugador
experto, por lo que van dejando a un lado los productos de nuestras industria. Una cosa
que debería quedar clara es que los juegos tendrían que ser divertidos para todos los
jugadores independientemente de su destreza.
Stern
Pinball ha tratado de modificar sus pinballs para adaptarse al paso de los años.
Hemos variados los diseños predefinidos para retar continuamente al jugador
experimentado, pero sin olvidarnos del jugador ocasional.
Más importante, seguimos creando pinballs
que se accionan por elementos mecánicos, añadiendo más "juguetes" a
la mesa. El jugador ocasional comprende perfectamente como reaccionan los elementos
mecánicos al impacto de la bola. El ejemplo más sencillo es el caso de las dianas fijas
y las dianas abatibles. Normalmente el jugador nóvel no se fija en las luces situadas
delante de las dianas, pero se da perfectamente cuenta de cómo desciende la diana cuando
es golpeada. También les encantan las rampas, por eso las hemos incluido en Playboy y en Monopoly.
Las
licencias de nuestros juegos son selecciónadas pensando en la longevidad. Playboy y Monopoly son licencias que
ya han cosechado anteriores éxitos tanto en pinball como en otros productos recreativos.
En el caso de Austin Powers, este verano se va a extrenar una
nueva entrega de la película. Además una licencia da a los diseñadores un marco de
trabajo predeterminado por donde comenzar.
Hemos mejorado nuestro equipo de diseño, a
medida que la industria del pinball decaía, fichando a míticos diseñadores como Pat
Lawlor (encargado de Monopoly) que tiene en su haber
máquinas de la talla de The Addams Family,
Twilight
Zone, Fun House y muchas otras. George Gómez, conocido
por su Monster Bash, se ha encargado de Playboy.
También hemos mejorado la fiabilidad y el
servicio. Algunos operadores se niegan a trabajar con pinballs debido al servicio
post-venta, otros no quieren juegos de video porque estos juegos deben ser rotados por
diferentes recreativos. En America muchos recreativos compran mesas de billar y se
despreocupan del mantenimiento, lo mismo ocurre con otros productos. Si los operadores
sólo eligen juegos fáciles de mantener, es absurdo su papel dentro del mundo del
recreativo, el operador se convierte en un mero intermediario del que se puede prescindir.
Por último, hemos mejorado el precio de
reventa del pinball. El diseño de las máquinas es superior y atraen más jugadores,
ganan más dinero porque son divertidos, requieren menos mantenimiento y por tanto el
precio de reventa es más alto.
Debido a la caida de la producción de las
máquinas del millón en estos últimos años, se ha producido una falta de pinballs
usados buenos, ya sea para venta a operadores o particulares, sobre todo en America. El
resultado ha sido un incremento en el precio del mercado de segunda mano en todo el mundo.
Puede que sea un fenómeno único en el mundo del pinball.
Título original: "Coinman of the month: Sam Stern"
Traducido por Richard Dadd