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CAMPEONATO DE EUROPA DE PINBALL 2007
Celebrado en: Estocolmo - Suecia. Fecha: 15-17 de
Junio de 2007
Autor:
Inderman
Madrugada,
Aviones y a Estocolmo
El Lugar de
Competición
¿Y a qué Podemos Jugar?
Competición
por Equipos
Fase de Grupos
Fase Final
Competición
Individual
Plácido
Domingo
OffTopic:
No todas las bolas fueron de plata
EPC 2008: ¡Ya
solo falta un año!
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Campeonato de Europa de Pinball 2007, por
Inderman |
 Madrugada, Aviones y a Estocolmo
Y bien, ya estamos de vuelta. Ha sido mi segundo EPC, el anterior fue el del 2005 en Holanda. Y curiosamente esta vez tenía menos ganas de ir. Tal vez fuera porque en el último TEP no me había ganado plaza para formar parte de la selección nacional. 'Solo' iba a participar en el individual y en el resto de competición secundarias. Pero no estaba en mi mejor momento en cuanto a expectación se refiere.
Pero también sabía que en el momento de ponerse delante de las máquinas a batirte el cobre, todo eso se olvida. Solo existe la tensión de la competición, la máquina y tú. Bueno, y un pseudo-rival que la organización pone a jugar contigo en las máquinas que te toquen.
En esta ocasión íbamos a ser 7 representantes de nuestro país para el torneo: Vicente "dMode", Richard, Adrián y Ángel que se estrenaban como 'europinbaleros', mientras que Juaney, Carlos y yo mismo repetíamos experiencia. Además se habían apuntado al grupo Sara, la mujer de Ángel y Conchi, la de Adrián junto con la pequeña Claudia, aunque desde luego las intenciones de ambas eran plenamente turísticas y no pinbaleras. Teniendo en cuenta
que uno no va a Estocolmo todos los días, además de jugar al pinball, procuramos planificar la
salida para que también nos diera tiempo de hacer turismo. Eso hizo que aparte del viernes, sabado y domingo en los que tuvo lugar el torneo, todos cogiéramos algunos dias libres más en el trabajo.
Foto de Grupo de la 'delegación pinbalera' española al completo.
Pues ale, a madrugar el viernes. Recojo a Adrián, Conchi y la pequeña Claudia. Al tren, taxi y ya estamos en Barajas. Amenizando nuestro viaje al aeropuerto, el taxista nos cuenta las bondades de Esperanza Aguirre y su gestión autonómica. Por fin puedo conocer la Terminal 4 de Barajas. Y tanto que la conozco: Después de recorrerla casi hasta el final, donde se encontraba nuestra puerta de embarque, nos comunican que ha habido un problema con el vuelo y tenemos que ir hacia otra puerta en otro terminal distinto. Venga, a hacer ejercicio, que la T4 no es precisamente pequeña.
En fin, tras un par de controles de seguridad de estos bastante estrictos que hay ahora, por fin llegamos a nuestro lugar de embarque. Claro, semejante movimiento de personal de un lugar a otro alejado implica un necesario retraso en el despegue del vuelo, así que nos da tiempo de tomar un refrigerio. En esas estamos cuando un rostro familiar y sonriente aparece caminando con su mochila a cuestas. El bueno de Richard había sufrido las mismas peripecias aeroportuarias que nosotros, solo que él ya llevaba varias horas de pie, ya que vino desde Vigo en otro vuelo.
Tras otra hora de retraso y 3 más de vuelo, aterrizamos en Arlanda, Estocolmo. El trayecto en tren hasta la estación central de la capital (20 minutos) nos demuestra lo verde y forestal que es este país y lo poco que es el nuestro :P . Por cierto, fuimos los últimos en llegar: Carlos y Vicente ya estaban allí desde el día anterior, Ángel y Sara desde hacía 3 días, y Juaney ya llevaba toda una semana preparando el terreno. Llamadas de teléfono de rigor y quedamos para la tarde en vernos en el lugar del torneo. Pero ahora había que dejar los bártulos en los respectivos hoteles, así que para allá que vamos.
No lejos del hotel tomamos ya teníamos bonitas estampas de Estocolmo.
Esto nos da tiempo de darle un primer vistazo a Estocolmo. La verdad es que no saqué una primera impresión muy definida. Me impresionó más Amsterdam. Con todo... no estaba mal. Algunos de mis estereotipos se me iban cayendo de camino al hotel. Yo tenía a los suecos por gente muy organizada, muy ordenada. Y lo son, pero sin exagerar. También pensaba que en Suecia hace frío todo el año, pero no es así. Estabamos en verano y la temperatura era muy agradable en la calle. Unas mangas cortas de camisa no desentonaban para nada con el clima.
Gente prevenida sin duda estos suecos.
En cambio, hubo otro estereotipo que se cumplió a rajatabla: Las suecas son guapas. Chico, debe ir en la raza, pero qué mujeres tan bonitas. No era fácil ver una que no lo fuera, y si la veías y te acercabas a ella, normalmente no hablaba sueco. Supongo que los hombres también lo serían, pero mi sentido de percepción de la belleza masculina esta poco (nada) desarrollado, así que no me preguntéis.
No tan numerosos, típicos y bonitos como los de Amsterdam, pero Estocolmo también tiene sus canales.
El Lugar de Competición
En fin, comienzo a divagar. A lo que íbamos. Llegamos al hotel, soltamos el equipaje y rumbo al lugar de competición: El Royal Institute of Technology. El local en cuestión tiene pinta de cafetería/restaurante de campus y de hecho creo que ese es su uso habitual. Para que os hagáis una idea de la distribución del sitio, entrabas a un salón grande en el que se encontraba la barra del bar y en el que habían instalado unas 9 máquinas de uso libre, siempre y cuando pagases el importe de la partida, en ese caso 10 coronas suecas, algo así como 1,10 euros. Para facilitar el que no te quedases sin monedas, había también una máquina de cambio. Me sentía un poco como en mis tiempos de ratón de recreativo.
Este era el edificio encargado de albergar el EPC 2007.
En este mismo salón había una zona que se había llenado de sillas y sillones, lugares para acomodarse y comtemplar las imágenes de dos proyectores que mostraban los resultados obtenidos en cada máquina y la clasificación tal y como iba hasta el momento. Ah, olvidé mencionar que las rondas clasificatorias de la competición individual comenzaban el viernes por la tarde, es decir, ya había gente compitiendo. Con los participantes extranjeros se había tenido la deferencia de pasar la clasificación al sabado por la mañana, mientras que los participantes del campeonato por equipos jugaban sus rondas de clasificación en el individual el sábado por la tarde.
En los proyectores se mostraban las puntuaciones de cada máquina así como la clasificación general.
Sigamos describiendo el sitio. Este salón inicial hacía a su vez de distribuidor hacia otros dos salones, uno de los cuales albergaba la competición individual, con 25 máquinas ajustadas en juego libre. Al fondo de este salón se veían unas puertas correderas tras las cuales estaba el restaurante, que por cierto no tenía una carta demasiado variada: Era el típico buffet de instituto americano, con sus hamburguesas, sandwiches, perritos y alguna ensalada, bebidas pa flaska y todo acompañado de sus potatismos (Veo al menos a 3 sonriendo). ¿Que qué es pa flaska y qué son potatismos? Lo de pa flaska es fácil, allí las bebidas las meten en una flaska, así que son bebidas 'pa' flaska (pista: cambiar la l por una r y casi lo tienes) y en cuanto a los potatismos... bien, vayamos a la wikipedia en sueco... aquí está. Potatismos: är en maträtt bestående av kokt och mosad potatis som blandas med smör... Vamos, que cuando las potatis som blandas ya te puedes hacer potatismos. Está clarísimo.
Ya estoy divagando otra vez. Vale, vale, ya me centro. Estabamos hablando de las instalaciones. Entre el salón de la entrada y este otro salón de la competición principal había una puerta lateral que daba una terraza bastante maja con sus sillas y mesas en las que podías sentarte a tomar el solecito y disfrutar de tu bebida y tus potatis... (ya, vale, no me vuelvo a ir) y desde la que podías ver un parquecillo con fuente y todo.
La terraza del complejo. Un desahogo después de tanto tiempo de pie.
El otro salón estaba dividido en 2 filas de máquinas: Una para la competición de máquinas clásicas y otro con las máquinas para la competición por equipos y las mesas preparadas para la competición "Set the High Score", o lo que es lo mismo, gana el que consiga la puntuación más alta. Las máquinas de la competición por equipos estaban ajustadas a juego libre, mientras que el resto estaban en riguroso pago por juego, 5 coronas (0,55 euros) las clásicas y 10 el resto. Por una puerta lateral se accedia a otra sala que no fue habilitada para el evento, pero que sí hacía las funciones de guardarropa (sin vigilancia, hay otras cosas que sí que envidio de los suecos) y que, por lo menos para mí, resultó todo un alivio.
¿Y a qué Podemos Jugar?
Vamos por partes, que diría Jack el Destripador: En la competición "Set the High Score" podías realizar tantos intentos como tu bolsillo y tiempo te permitieran hasta las 14'00h. del domingo. Había 6 máquinas dispuestas para juego, en concreto eran la Guns'n'Roses, Monopoly, Simpsons Pinbal Party, The Machine: Bride of Pinbot, Tales of the Arabian Nights y Johnny Mnemonic. Yo desde luego no jugué a ninguna de ellas. Richard sí que jugo en varias ocasiones con la Guns'n'Roses y Vicente, Carlos y Juaney con la Tales of the Arabian Nights, aunque
más parecía que lo hicieran por entretenimiento que por conseguir la puntuación más alta, aunque si
salía bien la partida... pero no fue el caso.
Juaney jugando en la Tales of the Arabian Nights de la competición "Set the High Score".
En la competición de clásicas también podías jugar tantas partidas como quisieses pagar, aunque aquí el límite de tiempo era el sabado a las 22'00 horas,
momento en el que se iniciaban los playoffs. Las máquinas en juego eran la Kiss, Cleopatra, OXO,
Strikes & Spares, HotDoggin', Mata Hari, Eight Ball, Nip-It, Freedom, Amigo y Fireball. Decir que
esta competición tampoco tuvo demasiado calado entre la delegación española. Solo vi a Vicente jugar
algunas partidas y yo que sí que me explayé un poco más. No lo pude evitar: La Cleopatra se parece
demasiado a la Keops. Incluso llegué a marcar alguna puntuación en la Eight Ball, pero tampoco me
sirvió de mucho.
La Zona del Salón Destinada a la Competición de Clásicas.
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Competición Por
Equipos |
La competición por países tenía su dosis de morbo. Tras la ausencia del equipo nacional del europeo de Alemania en 2006, nuestra única participación se saldó en el 2005 con el subcampeonato. Lo cierto es que hace dos años se dejó el listón bastante alto...
¿sería capaz la selección de reverdecer aquellos laureles?
En esta ocasión, el equipo estaba compuesto por Ángel,
capitán del equipo por haber ganado el TEP del 2006, Adrián, 4º clasificado del mismo, más Juaney y
Carlos, que suplían las ausencias de Gonzalo y Paturlas. Se mantenía la mitad del equipo del 2005.
Además el nivel había subido: En Holanda fueron 8 las selecciones participantes, mientras que en
esta edición se habían alcanzado las 12 inscripciones, a lo que había que añadir que una de las inscritas eran los EEUU, que no habían estado presentes en el 2005 y que traían un equipo de
jugadores conocidos y respetados.
La zona de competición por equipos en plena efervescencia competitiva.
La organización decidió dividir a las 12 selecciones en 3 grupos de 4 equipos, pero la baja de última hora de Hungría trastocó ligeramente los planes y finalmente se hicieron dos grupos de 4 y uno de 3 selecciones. Pasarían a semifinales los primeros de cada grupo y el mejor segundo de los 2 grupos de 4. No iba a ser fácil, más teniendo en cuenta que tras el sorteo, España quedaba encuadrada con Estados Unidos, Bélgica y Austria.
Podría tratar de transmitiros la pasión de la competición desde el punto de vista del espectador, pero prefiero ceder la palabra a uno de los integrantes de aquel equipo que vivió y sufrió en sus propias carnes la emoción del torneo. Turno para Juaney.
Fase de Grupos
"Empezamos la competición enfrentándonos en el primer match a unos viejos conocidos: el equipo belga, aunque en realidad sólo contaba un miembro de la selección con la que nos jugamos en el 2005 el pase a la final: Lieven Engelbeen, un chico muy agradable que además habla bastante bien el español.
Los pinballs para este primer match eran Twilight Zone y Revenge from Mars. Empezamos bien el torneo ganando en la TZ la primera partida de cuatro contra cuatro lo que nos daba cinco puntos para estrenar nuestro casillero. Después en las partidas dos contra dos, Carlos y Adrián se quedaron en la TZ y Angel y yo con la RFM. No tuve una buena actuación y empecé totalmente nervioso y acelerado, el resultado fue mi peor partida en la competición quedando último y aportando cero puntos al equipo, menos mal que mis compañeros compensaron con creces mi mal comienzo y sacaron 23 puntos (dos primeros y un segundo) para ganar el match por 28-9, una diferencia alentadora porque se clasificaban los ganadores de cada grupo y el mejor segundo de los grupos A y B, con lo que era importante no sólo ganar sino también intentar sacar los máximos puntos.
El segundo match fue contra los austriacos de los que no teníamos ninguna referencia. Era un equipo muy joven a los que acabamos ganando casi milagrosamente.
Nos tocaba jugar en White Water y en la Terminator 3. Pero la WW tenía un problema mecánico y entró el pinball de reserva que era una StarTrek:TNG.
La primera partida de cuatro contra cuatro fue en la ST:TNG, una máquina que mis compañeros conocían muy poco o nada, por fortuna yo si la conozco al detalle (tengo una en casa). Esa primera partida fue quizás la mejor partida de todo el campeonato en la modalidad de cuatro contra cuatro. La puntuaciones fueron bastante altas pero los austriacos pasaron de los mil millones y nosotros nos quedamos en algo mas de 700 con lo que se perdía el primer asalto.
Segunda ronda de la fase de grupos. Partida a 4 bolas en la Star Trek: The Next Generation.
La cosa pintaba mal, dándonos animos, todo el equipo organizaba la estrategia; Carlos y Ángel se fueron a la Terminator 3 y Adrián y yo nos quedamos en la ST:TNG. Aquí empece a jugar algo más suelto y pude apañarmelas para ganar la partida, Adrián se defendió muy bien para ser un pinball completamente desconocido para él y consiguió acabar segundo, con mucho suspense incluido porque el mejor de los austriacos hizó falta en la última bola y no le contaron los bonos, unos bonos que le habrían dado el segundo puesto y creo que también la victoria en el Match, aquí tuvimos la suerte de cara, y al final ganamos el match con 21-16 en el global del enfrentamiento.
En el tercer match nos tocó jugar contra los americanos que era a priori el rival más fuerte del grupo y lo estaban demostrando. Por eso nos conjuramos para no salir derrotados de antemano sabiendo que cada punto que sacaramos podía ser vital. Los pinballs que nos tocaban fueron Junk Yard y The Shadow.
La partida a cuatro tocaba en la JY, la perdimos y fue una pena porque los americanos tampoco es que hicieran una gran partida. Después Carlos y Angel se fueron a la Shadow y Adrián y yo nos quedamos en la JY.
Fue sin duda mi mejor partida del campeonato, los americanos fueron fieles a su estilo de juego de ir a lo seguro y sólo tiraban a la rampa invertida del DOG, yo aposté desde el principio por ir a por el multiball. Para encenderlo hay que tirar a la bola del medio, es un tiro peligroso pero esta vez el riesgo tuvo recompensa, en la segunda bola me salió un super skillshot que aproveché muy bien con siete tiros consecutivos, y después, ya en la última bola, conseguí el multiball con algún que otro Super JackPot. Al final gané la partida y 9 puntos que sumandos a los cinco que consiguió Carlos en la Shadow, fueron suficiente para ser el mejor segundo de grupo y pasar a semifinales, con un parcial de 14-23 para un total de 63-48 en el global de los tres match de la ronda de clasificación. Una pena lo de perder el primer asalto porque tuvimos en la mano ganar al potente equipo americano y clasificarnos primeros de grupo.
Así quedó finalmente la tabla del Grupo A en el que estaba encuadrado el equipo español
Fase Final
En semifinales nos tocó contra Holanda, un hueso duro de roer que se nos acabó atragantando.
Aquí se podía escoger pinball. Sabiendo que era imposible "pillar" a los holandeses con un pinball que nosotros conocieramos y ellos no, fuimos a lo seguro: elegimos la TZ, un pinball que conocíamos todos perfectamente. En cambio ellos si que nos pillaron totalmente eligiendo "Pinball Magic" un pinball que ninguno de nosotros conocía. Eso fue un factor decisivo en nuestra derrota y fue una magnífica elección por parte de Holanda como se demostró posteriormente.
La primera partida a cuatro fue en la Pinball Magic porque los holandeses tenían el privilegio de que su pinball fuera en el que se jugara la primera partida. La perdimos y otra vez fue una lástima porque tampoco fue una gran partida por parte de los holandeses.
Para las partidas a dos Carlos y Angel se sacrificaron quedándose en la Pinball Magic, mientras que Adrián y yo nos fuimos para la Twilight Zone.
La TZ me trató muy bien y conseguí la victoria. Lástima que en el otro duelo los holandeses sabían muy bien donde tiraban y nuestros compañeros no tuvieron opción en la Pinball Magic ¿quien porras la plantaría allí? Con todos los pinballs que había tenía que
tocar este. En fin, a tirar de Visual Pinball, o a ver si algún pinbalero que la tenga nos deja
entrenarnos un poco porque fue nuestra auténtica bestia negra. Al final 11-26 y quedábamos apeados de
la final.
Posteriormente Holanda consiguió ganar la competición por
equipos ganando en una final brillante a EEUU y "vengar" el triunfo Sueco en el EPC 2005 de
Amsterdam.
El equipo español en un momento durante las semifinales
Bueno, a nosotros todavía quedaba disputarnos el tercer puesto contra Francia que había perdido con EEUU. Francia contaba en sus filas con el campeón francés Franck Bona y además destacaba por ser el único equipo con una mujer en sus filas.
La derrota contra Holanda no nos descolocó y seguíamos con la misma mentalidad de luchar hasta el final. En la última ronda el sistema de juego variaba un poco y no se jugaba la partida inicial de cuatro contra cuatro. Se jugaban cuatro partidas de cuatro marcadores "dos contra dos", de manera que cada jugador jugaba a dos máquinas.
En esta ronda las máquinas no se escogían sino que se sorteaban, para el primer envite tocaron Funhouse y Teatro Mágico. Como en todo el torneo no hubo problemas para decidir quien jugaba en cada máquina, al final Carlos y yo jugaríamos en la FH mientras que Angel y Adrián se iban a la TOM.
Fue una mala ronda para mi, tras una partida para olvidar quedé tercero y gracias. Por el contrario Carlos hizó una gran partida y se hizo con los 9 puntos. Desde el otro enfrentamiento llegaban excelentes noticias, Angel y Adrián también conseguían terminar primero y tercero con lo que la cosa se ponía 22-10 para España ¡Bien equipo!
Quedaba rematar la faena y en este tipo de torneos si te duermes estás fuera, por eso seguiamos concentrados y ni siquiera la mala suerte de que nos volviera a tocar la Pinball Magic! consiguió romper esa concentración. El segundo pinball para el envite final era la Twilight Zone, en eso si tuvimos suerte porque había sido nuestra elegida en semifinales. Carlos y Angel se sacrificaron yendo
al PM, un pinball que nadie quería, mientras que Adrián y yo nos quedamos con la TZ, se decidió así porque eramos los que habiamos jugado a TZ en la ronda anterior contra los holandeses.
Necesitabamos 11 puntos para asegurar la victoria, es decir que valía con ganar en una partida o sacar dos segundos puestos y un tercero, cualquier otra combinación y game over. La TZ me siguió tratando bien, se jugaba en modo competición total, es decir, sin powerball y eso cambiaba el juego bastante pero me adapte bien y conseguí ganar la partida no sin suspense pues Frank Bona estuvo cerca de remontarme, de todos modos no hubiera pasado nada pues en la otra partida Carlos y Angel conseguían un segundo y tercer puesto que hacía suficiente un segundo puesto en la TZ. Al final 38-26 y España conseguía ser medalla de bronce.
Así acababa nuestra participación en la competición por equipos, personalmente con un cierto sabor agridulce por no haber podido superar el subcampeonato del 2005, pero contento por el tercer puesto y por la camadería que siempre tuvimos en el equipo."
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Competición
Individual |
Los integrantes de la expedición española que no formabamos parte de la selección, o lo que es lo mismo, Vicente, Richard y yo, teníamos nuestra ronda clasificatoria el sábado por la mañana, mientras que los 4 'selectos' la tendrían por la tarde. Y si hablamos del individual... esto... yo casi preferiría no hablar. Vicente y Richard se tomaron la competición con más calma: Era su primera experiencia y querían empaparse del ambiente y pasar un rato lo más agradable posible. Para mí era la segunda participación, y dado que la primera no fue gran cosa, en esta segunda quería reventar los marcadores y dejar el pabellón nacional lo más alto posible. Además, al no jugar la competición por equipos, esta era la única oportunidad que tenía de medirme con los mejores. Y la quería aprovechar.
El sistema de competición daba bastante ocasión al lucimiento: Tenías 2 partidas en cada una de las 5 máquinas que la organización te hubiera asignado previamente. Según el reparto que se había hecho, en cada una de las 25 máquinas que entraban en competición jugarían alrededor de 30 jugadores distintos y en cada máquina se le darían 100 puntos al ganador, 85 puntos al 2º, 78 al 3º, 72 al 4º y así decrecientemente hasta el 30º al que se le daría 1 punto. Una vez disputadas todas las rondas, los 48 primeros clasificados pasarían a la siguiente ronda.
Un listado pegado en la pared mostraba qué máquinas te habían tocado y después debías esperar a que la organización avisara el inicio de cada ronda. Yo no pude por menos que sonreir cuando vi las 5 máquinas que me esperaban: 3 de ellas las conocía como la
palma de mi mano (Twilight Zone, Funhouse y Fish Tales) mientras que a las otras 2 (Creature y World Cup Soccer) también había jugado y más o menos sabía qué debía de hacer en cada una de ellas. Pensé que esto era una buena señal. Iluso de mí.
En un listado como este podías consultar las máquinas que te correspondía jugar en el individual.
Vicente y Richard tuvieron una actuación bastante similar: Richard se marcó una buena partida en una Indianapolis 500 que le valió 51 puntos, pero ninguna de las otras 4 máquinas a las que jugó refrendaron su actuación en la Indy500. Vicente por su parte jugó una interesante partida a la The Shadow y otra pasable a la No Good Gofers, pero las otras 3 tampoco acompañaron. Total que al final acabaron en las posiciones 98 (Vicente) y 106 (Richard) sobre 155 participantes.
En cuanto a mí... desolador. Las 3 máquinas que conocía a la perfección me trataron como a un patán, igual que la World Cup Soccer y mi mejor partida fue en la máquina que peor conocía, la Creature, aunque fue una partida solo regular, nada buena. Creo que ya lo dije en algún artículo anterior, pero no puede sino venirme a la mente la célebre frase de Groucho Marx: Habiendo partido de la nada alcancé las más altas cotas de miseria. Mi clasificación final... permitidme que ni tan siquiera lo mencione, que todavía me sonrojo al pensarlo. Solo digamos que si le diéramos la vuelta a la clasificación hubiese obtenido una muy meritoria posición :P
La Fish Tales durante mi participación en el individual. Esta y la Medieval Madness me odian.
Acabaron las rondas clasificatorias de la mañana y, siendo honestos, el resultado no había sido bueno. Pero dejémonos de malos recuerdos y sigamos con el resto de participantes. Los 4 integrantes de la selección tenían que disputar su ronda clasificatoria por la tarde, aunque con un handicap: Durante la mañana habían conseguido clasificarse para la fase final del campeonato por equipos que se disputaría por la tarde justo después de sus rondas de clasificación en el torneo individual. Tenían que dividir su intensidad, concentración y energías en dos competiciones, y en una de ellas estaban muy cerca de alcanzar una buena clasificación. A mi juicio esto condicionó su participación en el individual.
Comencemos por Adrián. Solo puedo decir que la suerte no le acompañó precisamente. Le tocaron dos máquinas que posee y en las que ha conseguido muy buenas puntuaciones (Indiana Jones y Twilight Zone), pero le trataron casi tan mal como a mí mis 3 'amigas'. Frustrante sin duda. La Judge Dredd le trató peor aún, pero al menos esta no la conocía. En la Dirty Harry me pidió consejo y encima le hice equivocarse, y pese a ello se defendió aunque la partida no pasó de discreta. Su mejor actuación fue en otra desconocida para él, la Congo, donde quedó hacia la mitad de la tabla. Así que terminó 16 puestos por encima de mí, con lo que no podía estar ni mucho menos satisfecho de su actuación.
Adrián intentando convencer a la Congo de que debía de pasar a la siguiente ronda.
En cuanto a Ángel, combinó luces y sombras. Las luces vinieron de la Creature y la Doctor Who en las que cuajó dos interesantes partidas, aunque sin llegar a buenas. Las sombras vinieron por parte de la RoadShow y la The Shadow, que dilapidaron cualquier posibilidad de acercarse a la zona de clasificación. En su quinta máquina, la No Good Gofers jugó una partida regular. Total, acabó en el puesto 101, entre Vicente y Richard.
Ángel a brazo partido con la Doctor Who.
Carlos por su parte tuvo una actuación a la que casi podríamos tachar de buena. Acabo por encima de la mitad de la clasificación final, en el puesto nº 76. 2 buenas partidas en la Judge Dredd y en la Doctor Who le otorgaron 92 puntos, pero no se vieron refrendadas por 2 partidas no tan brillantes en la Demolition Man y en la Pinball Magic y una mala
partida en la Tales from the Crypt que se encargó de despertarle defitivamente del sueño de la
clasificación. Una lástima desde luego. Sin duda que su actuación fue bastante digna.
Carlos en su partida del campeonato individual sobre la Pinball Magic.
Pero sin duda el que mejor papel hizo en el individual fue Juaney. Tampoco pasó el corte para meterse en los playoffs, pero anduvo bastante cerca. Una gran partida en la Addams Family, en la que acabó 4º, le dio 72 puntos, más del doble de los puntos que obtuve yo en total. A ella le sumó otras 2 partidas notables en la Dirty Harry y en la Doctor Who. Solo con estas 3 máquinas ya hizo más puntos que cualquiera del resto de la delegación española. Desgraciadamente no pudo hacer otra partida similar en la Demolition Man, en la que estuvo justo por debajo de Carlos y, sobre todo, le falló una de sus grandes aliadas en otros torneos, la Medieval Madness. En total sumó 177 puntos y se quedó a solo 15 puntos de pasar el corte. Tal vez él no haya querido hacer esto cálculos, pero con solo 40 millones más en la Dirty Harry (que ciertamente son pocos puntos para la DH) o con 14 millones más en la Familia Addams se hubiese colado en el top 48. Claro que yo también con 150 puntos más... ah, tampoco me hubiera alcanzado :P
Juaney completando una partida notable en la Dirty Harry.
En fin, me quedé con muy mal sabor de boca por mi participación. Por otro lado, me quedó con esta reflexión que hace Juaney: "Es un misterio por qué rendimos tan bien en la competición por equipos y nos estrellamos en individuales. ¿Rendimos por encima de nuestro nivel en equipos? ¿o por debajo en individuales? No lo sé, pero hay una cosa cierta: El ambiente en el equipo ha sido genial durante toda la competición y eso ayuda mucho. Lo que no nos ayudó tanto fue tener que jugar todo el mismo día y es que empezamos a las 10 de la mañana y acabamos a las 11 de la noche, y el mayor intermedio fue de una hora para almorzar al mediodía."
Plácido Domingo
No, no es que nos encontrásemos con el célebre tenor. La cosa era que el domingo ya nos
lo tomamos como un día de relax, ya que por desgracia ninguno tendríamos que jugar los playoffs y lo
dedicamos a sacar fotos, ver eliminatorias, tomar alguna cerveza y esperar a la entrega de trofeos.
Mención aparte merece la final del campeonato, en la que Lyman F. Sheats demostró su enorme pericia y conocimiento de las reglas de la máquina elegida para la final: La Medieval Madness. ¡Para no conocerla!, si os molestáis en mirar un poco por ahí, os daréis cuenta que él mismo fue quien desarrolló y programó el software de la Medieval cuando trabajaba para Williams. Solo a estos suecos se les ocurre poner en la final la máquina que uno de los finalistas programó :P . En cualquier caso, con su peculiar estilo de juego dió una extraordinaria demostración de habilidad que pudo seguir quien así quiso hacerlo, ya que a tal efecto se habilitaron una cámara y una pantalla gigante en la que se proyectó la imagen del tablero durante la final. Sirva como dato que la puntuación del ganador fue superior a la suma de las puntuaciones de sus 3 adversarios y como anécdota, comentar que en su última bola, Lyman encendió el modo final de la Medieval: El 'Battle for the Kingdom'. Tan solo tenía repetir una vez más un tiro que había conseguido más de 45 veces durante la partida: Meter la bola en el castillo por la puerta principal, pero entonces la malvada esfera plateada decidió que ya estaba bien de jugar por hoy y se escapó por uno de los pasillos laterales, profiriendo los asistentes a la final un prolongado "¡¡¡Oooooooooooohhhhhhh!!!" de desencanto. Hubiera sido un colofón magnífico para una partida magnífica.
Lyman F. Sheats, campeón del EPC 2007 mostrando sus trofeos junto a la máquina de la final.
Tras la final, la entrega de premios. Afortunadamente, en esta ocasión al equipo nacional también le tocó recoger premio, lo cual siempre da algo de satisfacción aunque uno no sea el premiado. Amplias sonrisas en los premiados y un tercer puesto que ya no nos quita nadie. ¡¡Esta selección es temible, juegue quien juege!! :)
El equipo español recogiendo sus medallas y trofeos de 3er. clasificado.
Tras la entrega de premios, se dio por concluido el EPC 2007. Juaney se despidió de nosotros, debía de preparar el equipaje ya que al día siguiente volvía para casa. Los demás podíamos todavía disfrutar de la tarde del domingo y hacer turismo e intentar saborear algo de 'Estocolmo la nuit'. Ahora bien, no me resisto a contar algo de lo que pudimos vivir el domingo por la tarde.
Vicente y yo quisimos llevarnos un souvenir del EPC, pero nos pillaron en la puerta.
OffTopic: No todas las bolas fueron
de plata
Decidimos ir a Gamla Stan, la parte antigua de Estocolmo. Aunque Carlos, Vicente, Ángel y Sara ya se lo conocían, no tuvieron inconveniente en acompañarnos. Pero en el rostro de Ángel se dibujaba un rictus de cierta preocupación. Era el día D y se acercaba la hora H. Ese 17 de junio era la última jornada de la Liga de Fútbol en España y, si no llega a ser por el EPC, él se debería de encontrar en el estadio Santiago Bernabéu viendo si su equipo era capaz de rematar la faena y hacerse con una liga más. El problema es que estábamos a 3.000 Kms. de España y los suecos no parecían demasiado interesados en la resolución del campeonato español de fútbol.
Las calles de la parte antigua de Estocolmo. Estrechas, turísticas y con encanto.
En fin, comenzamos a transitar por aquellas estrechas calles contemplando el encanto de la parte antigua de la ciudad. Fotografía por aquí, tienda de souvenirs por allá. Alguna rata (sí, he dicho bien) correteando de aquí para allá. Entre paseo y paseo, cuando pasabamos junto a algún local de hostelería, Ángel aprovechaba para estirar el cuello e intentar divisar algún trozo de verde césped en el televisor del local, pero nada. Entre paseo y paseo se nos fue echando la hora de cenar encima y comenzamos a buscar algún sitio que nos gustara. Echamos un vistazo por fuera a 3 ó 4, pero ninguno nos convenció. Pasamos junto a un restaurante griego y su aspecto exterior tampoco nos llamó la atención. Cuando ya pasábamos de largo, vi que tenían una pizarra en la fachada en la que se podía leer en inglés "partidos de la Premier, Serie A y La Liga". Ángel ya había pasado de largo, pero no me resistí a comentárselo. Le cambió la cara y entro a indagar. Medio minuto más tarde salió del local con una sonrisa de oreja a oreja y nos dijo "Chicos, id a donde queráis a cenar y luego nos vemos. Nosotros nos quedamos aquí". Como tampoco teníamos nada decidido nos solidarizamos con él y nos dispusimos a cenar comida griega.
Dentro del restaurante griego. Unos con hambre de cenar y otro con hambre de fútbol.
Efectivamente, comenzó el partido, R.Madrid-Mallorca. Y al cuarto de hora, gol del Mallorca. De repente a Ángel se le puso una cara que parecía que le habían diagnosticado alguna enfermedad terminal. Comenzó a despotricar contra su equipo, contra el entrenador y contra todo lo que se movía. La cena, por supuesto, ni la tocó. Y así llegó, con su cara larga al descanso del partido. Algo comió, pero no os vayáis a creer que mucho.
Gol del Mallorca y Ángel que se le quedó esta cara de "mira que lo estaba viendo venir"
Y comienza la segunda parte. Y Ángel con los mismos morros hasta los pies. Y sus críticas crecían en tono y argumentos. Y 20 minutos más tarde, gol del Madrid... y se desató la locura. Se puso de pie de un salto, comenzo a levantar el puño y a gritar. Los camareros miraban asustados, los clientes del local se volvieron hacia donde estábamos nosotros, pensando que algún chiflado estaba armando bronca. Incluso el de seguridad que había en la puerta
pasó alarmado con los brazos abiertos a ver que era lo que estaba pasando, pero todo lo que
vieron fue a Ángel dando saltos y voces de alegría con cara de felicidad. Después de tan espectacular despliegue, Ángel, que había estado conteniendo toneladas de tensión no aguantó más y tuvo que salir a la calle a dar paseos acera arriba y abajo con las manos detrás de la nuca y con gesto serio. Para entonces los camareros movían la cabeza con resignación pensado "españoles... fútbol..."
Segundo gol del Real Madrid. ¡Qué rápido se puede pasar del sufrimiento a la alegría!
Más o menos 12 minutos después llegó el 2º gol de Madrid y nueva explosión de júbilo, aunque ya pilló confesados a los clientes, al segurata y a los camareros que optaron por sonreir ante los aspavientos de Ángel. Cuando 4 minutos después llegó el 3er y último gol, ya no prestaron demasiada atención, conociendo la proveniencia y motivo de aquellos gritos. En fin, inolvidable. Terminamos de cenar, nos fuimos a tomar unas cervezas y al hotel.
EPC 2008: ¡Ya solo falta un año!
Como ya comenté, el lunes lo dedicamos a hacer turismo. Entre los lugares que visitamos, se encuentra el cybercafé Tilt en el que podías jugar a varios
pinballs y video-juegos que allí se encontraban pagando por el tiempo jugado en vez de por partida.
Cybercafé Tilt. Una buena selección de máquinas, aunque algo descuidadas.
En cuanto a la Estocolmo monumental, podría dar alguna descripción de los sitios que visitamos, pero creo que ya he hablado demasiado, así que en su lugar os dejaré algunas fotos de la ciudad, que hablan bastante mejor que yo. Cabe destacar que Vicente y yo anduvimos cerca de causar un incidente diplomático con la guardia real sueca, pero esa es otra
historia.
El Palacio Real sueco. Arquitectura sobria y guardias reales con malas pulgas.
La parte antigua de Estocolmo, llena de imágenes que captar.
Por si no es evidente, esto es la ópera de Estocolmo.
La academia sueca. Ahí dentro se entregan los premios Nobel.
El Sveriges Riksdag, o lo que es lo mismo, el Parlamento Sueco.
Para concluir debo de repetirlo: No fui con muchas ganas,
pero lo pase genial, jugué muchísimo al pinball y ya estoy esperando el EPC del 2008. Salvo cambio de
planes, Dinamarca nos espera.
Inderman
(La mayoría de las fotografías han sido realizadas por
Vicente DMode)
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 (Última
actualización: 21 de Agosto de
2006)
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