Del 27 al 29 de Septiembre se celebró en Madrid la
tradicional Feria Española del Recreativo, este hecho sirvió de excusa para celebrar una
pequeña reunión de amigos del pinball, a la que estaban invitados todos aquellos que
quisieran asistir, y que se celebró en Madrid el viernes 29 y el sábado 30.
Como todos ya sabemos el sector del recreativo no
atraviesa sus mejores momentos. Particularmente, el pinball, está en serio peligro de
desaparecer en España, así que no esperéis un relato donde se narra los últimos
avances del pinball, como el de la FER 1999, este artículo más
bien cuenta las experiencias personales de uno de los que asistieron al encuentro.
Os aseguro que es muy reconfortante encontrarse con
gente que comparte tu misma afición con igual o incluso mayor intensidad que tu. Allí
nos vimos las caras Juaney, socio de la
Asociación de Aficionados y Coleccionistas de Pinball (AACP) número 6 y su mujer Cande,
Basilio AACP#11, Toni AACP#14 y Carlos AACP#32.
Este es el relato desde Valencia.
El tren llegó a Madrid Atocha a las 10:15 y allí
estaba Toni esperándome, el ya conocía mi careto gracias a una foto, pero yo no sabía
nada de él. Se nos notaba que ambos dos buscábamos a alguien y los dos nos dimos cuenta,
el me miró con una cara de interrogante y yo asentí, nos dimos la mano y empezamos a
charlar de maquinitas y maquinitas, de reparaciones, de cómo estaba la FER, de..., fue un
gustazo.
Por fin llegamos al recinto ferial, rellené mi
invitación y accedimos a los pabellones. Nos recorrimos toda la feria y al fin llegamos
al pabellón donde estaba la FER. Entramos y lo primero que hicimos fue dar un vistazo
general.
El panorama, en general, no era demasiado bueno. Vimos
un montón de máquinas tragaperras, en general, todas bastante iguales, algunas de
tecnología alemana bastante feas y mal hechas, otras de la casa Bally
(que pena que las tragaperras sean más rentables que los pinballs) algunas máquinas de
videojuegos, de peleas, de coches, de fútbol con un balón al que puedes dar patadas
(Toni me ganó el partido que nos hicimos), monederos en los que Toni me explicó algo de
su funcionamiento, máquinas expendedoras de todo tipo de productos, como las máquinas de
tabaco que incorporaban un teléfono público, o las máquinas de feria de todo tipo
(Gumball, de coger un premio como las crane game, de habilidad con un tractor o de
hacer canastas), también vimos los típicos discos voladores y algún que otro futbolín,
vimos el único pinball de toda la feria, la Striker Xtreme,
y algunas cosas curiosas más como mini boleras.

¿Quién estaba en la FER?
En lo que al pinball se refiere solo una empresa trajo
algo, era Cocamatic, que trajo una la
Striker
Xtreme de Stern, como solo trajo una máquina, estaba
todo el rato ocupada. Relacionados de alguna manera con el mundillo del pinball pudimos
ver a Bally-Sente, quienes para esta exposición decidieron
eliminar lo de Bally de sus rótulos del stand, ellos han sido los distribuidores de
muchas marcas de pinball americano en España y aun siguen vendiendo repuestos y cuentan
con el técnico de pinballs.
En ese stand estuvimos un rato hablando de tiempos
pasados mejores para el pinball, algunos de ellos no tan lejanos, pues debemos recordar
que en la FER 1999 ellos fueron quienes trajeron muchas
Star Wars:
Episode I de Williams.
También estuvimos en el stand de Cinitres,
que sirven repuestos comunes para pinball. Allí estaban empresas como Recreativos Franco, Cirsa Unidesa o Petaco (Slelic), todas ellas
fueron en su tiempo fabricantes de pinball españoles. También estaban grandes empresas
operadoras a nivel nacional como Codere o Comatel. También pude conocer al padre de Toni que lleva en este
mundillo de las 'coin op' más de 40 y conoce a todos los grandes de España.
Tras dar un primer vistazo muy rápido y cuando
estábamos saliendo de un stand, Toni me comenta que era momento de llamar a Juaney y
justo entonces una pareja se queda observándome, y deciden preguntar si yo era Carlos,
ellos eran Juaney y su mujer que justo en ese momento pasaban por allí, y menos mal,
porque lo de escuchar el móvil era imposible, nuevamente las alegrías, los saludos, los
comentarios, los nervios y excitación de conocer a alguien que comparte tu misma
afición.
Striker
Xtreme (Stern)
Mientras está apretado el botón izquierdo se activa el delgado pivote izquierdo que
impide que la bola se cuele por el pasillo exterior izquierdo, si se pulsa el botón
derecho ocurrirá lo mismo con el pivote derecho, pero si se pulsan los dos a la vez se
saldrá a la superficie un gran pivote central similar al airbag del
ProPinball:
Big Race USA o al que tenía la Space Shuttle, con la
diferencia de que lo controlas tu, que tapará toda la separación que existe entre los
dos flippers e impedirá que la bola se cuele por el medio.
Esta medida fue tomada para que las leyes inglesas
consideraran la SX como un juego de habilidad, y no como un juego de azar, que es como
absurdamente se consideran los pinballs, pero en la realidad, al menos en las primeras
partidas, es muy difícil sacar provecho de estos pivotes, ya que los botones que los
activan se encuentran bastante alejados de los pulsadores de los flippers y esto dificulta
que se usen adecuadamente y con la rapidez necesaria.
Space
Flipper y Super Flipp II
Este año en la FER ni tan siquiera había pinballs de segunda mano, pero
es curioso como este tipo de máquinas sigue teniendo un magnetismo un tanto
especial que hace que no desaparezcan y que genera todo tipo de productos no
pinball pero con una estrecha relación o con claras alusiones a los pinball.
Este es el caso de Space Flipper
y de Super Flipp II fabricados por la empresa italiana Fiam automazione y distribuidos en España por Vamaga.
Estos dos productos son expendedores de bolas de chicle,
canicas, bolas de goma y cápsulas esféricas de un diámetro de hasta 32 milímetros, en
los que para conseguir tu bola tendrás que jugar a un juego mini pinball y lograr que tu
bola-premio se cuele por uno de los agujeros que tiene el tablero.
En cuanto a pinball se refiere eso es todo lo que se
pudo ver en la FER. Tras patear mucho la feria decidimos comer a costa de los grandes,
así que hicimos un recorrido por los expositores que tenían catering, ya que los grandes
no tenían ningún pinball, algo tenían que ofrecernos. Después de comer quedamos con
Basilio, que estaba trabajando en otro pabellón de la feria. Desgraciadamente no pudimos
estar mucho tiempo juntos pero lo poco que estuvimos fue realmente intenso, intercambio de
opiniones, anécdotas curiosas, propósitos y grandes clásicos del del pinball ocuparon
este tiempo. Poco quedaba por hacer en la FER, así que decidimos irnos a Madrid, a jugar
pinballs, pero antes Toni nos enseño sus herramientas de reparación y nos dio alguna que
otra clase, que yo agradecí especialmente, y un montón de consejos que podréis ir
encontrando en Tecno Pinball.

Madrid
y sus pinballs
Fuimos a Madrid y visitamos juegos MonteCarlo, donde
tienen algunas máquinas muy antiguas, pero acababan de hacer trabajos de mantenimiento en
el local y los pinballs estaban apagados.
Toni se tuvo que despedir de nosotros, ya no le
veríamos más. Juaney, Cande y yo decidimos jugar unas cuantas partidas y fuimos a Sol
Park. Parece ser que en toda España el estado de los pinballs es malo, Madrid no parece
ser distinto, y salvo honrosas excepciones, el estado del pinball es malo, o muy malo, con
el agravante de que se tratan de máquinas mucho más nuevas.
En Sol Park pude ver muchas máquinas que no había
visto antes, pero el estado de conservación era deplorable, a pesar de tratarse de
máquinas relativamente nuevas, vi por pirmera vez una Monster Bash,
pero no jugamos a ella, vimos y jugamos a una No Good Gofers,
una máquina que tampoco conocía, pero que se notaba que estaba hecha polvo, muy sucia, y
lo peor de todo es que esta máquina tiene una ruleta en el tablero que gira y sobre la
que pasa la bola, pues esta ruleta estaba hundida lo cual provocaba que las bolas salieran
volando y que la madera del tablero de juego estuviera saltando, la bola estaba rompiendo
la mesa, jamás he visto algo así.
Tras esta jugamos a la
The
Champion Pub (tampoco la conocía, y me gustó), sucia, muchos interruptores no
funcionaban y la falta saltaba sin que movieras la máquina. Después la
Circus Voltaire (tampoco la conocía), no funcionaban ni la mitad
de los mecanismos y finalmente la Revenge From Mars, una
máquina que ni tan siquiera tiene 2 años y ya funcionaba mal. Si vais Madrid, no
visitéis Sol Park. Tras Sol Park cenamos, llamamos a Magnaball y a dormir (gracias Toni
;-)
El sábado pateamos las calles en busca de pinballs,
vimos más Pinball 2000 (RFM y SW:E1), pero del sábado
destacaremos los recreativos Picadilly de la Gran Vía 57, a los que fuimos por la
mañana. En ellos vimos y jugamos por primera vez a la máquina que más nos divirtió en
todo el fin de semana, se trataba de las dos NBA Fast Break
conectadas entre si, donde Juaney y yo nos enfrentamos, una de las máquinas iba mejor que
la otra, parecía que estuviera perfecta, así que rotamos, primero uno jugó en una y el
otro en la otra y en la siguiente partida nos cambiamos, pero que una máquina fuera mejor
que la otra no fue una excusa para que la misma persona ganara las dos partidas,
independientemente de la máquina (no diré quien las ganó ;-)
En los Picadilly vi por primera vez la
Space Jam y la Independece Day
de Sega a las que no jugamos y también jugamos a la
Junk Yard, una máquina curiosa con un demoledor muy llamativo. Si
vais a Madrid, merece la pena visitar los Picadilly de la Gran Vía 57, las máquinas
mejor conservadas que pudimos ver.
Comimos juntos y por la tarde visitamos otros
recreativos, los picadilly de la calle Montera 33, en estos jugamos a una
Red & Ted's Road Show que tenía la falta demasiado sensible
(solo de jugar un multiball te pitaba falta, sin que tu la movieras) la máquina estaba
bastante bien, pero la barrera que hay delante de la boca de Ted no se levantaba, lo que
le quitaba al juego un cierto aliciente. Luego jugamos a la
Star
Trek: The Next Generation en la que no se podían iniciar los modos. Tras esto
fuimos a Atocha, donde a las 18:00 nos despedimos con una gran satisfacción por como lo
habíamos pasado y con el propósito de repetir.
Solo me queda animaros a todos para que la próxima vez
seamos más, nosotros lo pasamos genial, estoy seguro de que si os gusta el pinball
vosotros también lo hubierais pasado en grande.
Artículo por Carlos García Montoro.
13 de Octubre del 2000.