Seis meses después de la aparición de
Golden Logres
llega al mercado occidental Angel Egg, otra nueva simulación
de la compañía japonesa
LittleWing.
Lo más curioso de este título es que
apareció en Japón en 1996, pero debido a unos problemas de copyright con StarPlay, la
distribución en Europa y en los Estados Unidos se ha retrasado tres años.
Los seguidores de esta compañía, se
debieron llevar una grata sorpresa a principios de este año con
Golden Logres. La evolución con respecto a los anteriores
trabajos: Loony Labyrinth y
Crystal
Caliburn era notable, tanto la jugabilidad como la física de movimiento de la bola
eran muy superiores. El juego era más rápido, trepidante, y la inclusión de tres mesas
unido a la profundidad de las reglas hicieron de Golden Logres un título a tener en
cuenta.
El problema con Angel Egg es que los tres
años de antigüedad se le notan demasiado. Para que el análisis fuera objetivo habría
que remontarse en el tiempo. Hoy por hoy Angel Egg es más una reliquia para los
seguidores de LittleWing; o visto de otro modo: un pequeño aperitivo antes de la aparición
de su próxima simulación.
Gráficos
y Sonido
Al igual que ocurre en
Golden Logres el apartado gráfico es sobresaliente. Los
diferentes niveles de juego simulan las nubes, un arco iris surca el terreno
de juego. Hay rampas semi-trasparentes, varias bancadas de dianas y una iluminación simple pero
adecuada.
Los 120 efectos sonoros se ajustan
perfectamente a la temática angelical de la mesa y no resultan repetitivos. Esta vez la
música es acertada y acompaña al juego.
El único aspecto negativo es la pobre
calidad de reproducción de los FX. LittleWing ha comentado al respecto que no se trata de
un fallo sino más bien de un problema de espacio.
Jugabilidad
y Realismo
Las reglas
de la mesa no tienen comparación con las de
Golden Logres
que llegaban a una profundidad y complejidad fascinante. En Angel Egg no hay combinaciones
extrañas, ni dianas que activan enrevesados modos. Los objetivos de la mesa son
clásicos: bancadas de dianas y rampas (básicamente). El problema es la falta de variedad
que a la larga repercute negativamente en el número de horas de diversión.
Hay numerosos multiballs que son fáciles
de iniciar, lo que es a la vez positivo y negativo. Positivo porque aumentaremos
rápidamente la puntuación y completaremos los diferentes objetivos de la mesa, negativo
porque para poder avanzar en nuestra misión deberemos bloquear cada una de las bolas que
tengamos sobre el campo. Es probable que en partidas avanzadas nos encontremos con el
dilema de tratar de conseguir jackpots con los multiballs o dejar colarse las bolas en pro
de alcanzar el objetivo final del juego.
He encontrado que la bola tiende a colarse
con demasiada frecuencia por el pasillo exterior derecho a pesar de contar con un
pateador. Lo que requiere sacudir la mesa repetidamente y con certeza. Por fortuna la
sensibilidad de la falta es bastante permisiva así que tendremos que estar siempre
atentos para darle un golpe a la mesa en el momento justo.
Concluyendo, la física de movimiento es
superior a la de Loony Labyrinth y
Crystal
Caliburn, pero claramente inferior a la de
Golden Logres. Como es habitual se repite el efecto de "flipper pegajosos" (al
contrario de lo que pueda parecer, este extraño comportamiento de la bola tiene una
explicación que se detalla en la review de
Golden Logres).
Análisis por Richard
Dadd.
30 de Septiembre de 1999.