
El término que
mejor define Golden Logres es el de una "simulación delicada". Cualquiera que
conozca los trabajos anteriores de
LittleWing como
Loony Labyrinth o Crystal
Caliburn se sentirá sorprendido por la calidad y belleza de esta última entrega,
mientras que un neófito de su obra puede que se encuentre con una simulación muy
extraña.
Jugabilidad
y Realismo
Lo primero que llama la atención es la
física de movimiento de la bola, que -aunque es bastante realista en la parte superior del
tablero- se vuelve extraña al contacto con los flippers. Atraparla resulta irrealmente
fácil: si los mantenemos alzados cuando la bola se desliza por uno de los pasillos
interiores se detendrá, independiente de la velocidad que lleve. Y una vez la
tengamos presa en la base de un flipper, si lo soltamos, la bola se moverá mucho más
lento de lo que lo haría normalmente debido a la inclinación natural de la mesa.
Flippers
"Pegajosos"
Cuando probé
Loony Labyrinth (uno de los
trabajos anteriores), pensé que se trataba de un fallo de programación. Poco después
conseguí Crystal Caliburn y pasaba lo mismo, pero debido a la similitud con Loony
Labyrinth me dije que probablemente habrían aprovechado las mismas rutinas de
programación. En cambio Golden Logress no tiene nada que ver con los anteriores, y sin
embargo se repite este "pegajoso" detalle. Decidí ponerme en contacto con ellos
para comentarles mi desagrado, descubriendo con asombro que esta pequeña
"particularidad" tiene una explicación.
LittleWing Software
cree que las simulaciones para ordenador nunca son iguales que la realidad. Los flippers y
la bola son mucho más pequeños y apuntar con precisión se convierte en una tarea
mucho más
complicada que en una máquina de la calle. Para solucionarlo decidieron reducir la
velocidad de la bola sobre los flippers para ayudar al jugador a jugar y así aumentar la
jugabilidad de sus mesas. ¿Da resultado? Sí, lo cierto es que sí, pero resta realismo.
Lo ideal hubiera sido poder activarlo a voluntad del usuario.
Las
mesas
Golden Logres es una simulación multimesa compuesta por tres tableros
independientes. Para completar el juego deberemos avanzar de mesa en mesa,
completando las diferentes gestas que se nos planteen (al igual que ocurría en
Psycho Pinball de Codemaster).
El planteamiento es atractivo y
original, las tres mesas se juegan de manera diferente, requiriendo por parte
del jugador precisión y paciencia. Quizá en exceso. Me explicare: al comienzo
del juego deberemos ir hasta Stonehenge para probar nuestra lealtad, valía y
fortuna; para ello deberemos derribar tres bancadas de tres dianas. Eso con
cada uno de los doce caballeros que forman la Mesa Redonda. Más adelante
comprobaremos que muchas de las tareas que se nos encomiendan son en ocasiones
repetitivas y monótonas. Deberemos matar a un dragón completando la palabra
"D-R-A-G-O-N", encontrar un amuleto formando la palabra correspondiente...etc.
En ningún momento estaremos desorientados
sin saber qué debemos hacer ya que en la parte derecha de la pantalla se nos informa del
estado de las diferentes tareas que se nos encomiendan. Y en la parte izquierda iremos
adquiriendo habilidades con las armas, obteniendo bonificaciones como si de un juego de
rol se tratase.
Visualmente el efecto es muy bueno, ya que
combina la iluminación propia de la mesa con imágenes que ilustran nuestros hazañas
y que aparecerán a medida que vayamos progresando.
Personalmente creo que es un
gran acierto la posibilidad de grabar la partida en cualquier momento, lo que
nos evita interminables sesiones de juego.
Gráficos
La vista de las
mesas es en 3D pero casi podría tratarse de un 2D con profundidad. Se ve desde arriba sin
llegar a ser una vista superior, ocupando aproximadamente una pantalla de alto por media
de ancho, lo que nos permite observar la mesa por completo pero reduciendo el tamaño de
la misma.
La calidad de los gráficos que adornan la
mesa y los diferentes elementos que la componen es magnífica, perfectamente acorde con la
temática Artúrica del juego. Las diferentes ilustraciones de ángeles y escudos de
armas son soberbias, aunque un poco pequeñas.

Música
y sonido
En las anteriores entregas la música
venía en formato midi pero en esta ya no es así, ganando en calidad. Personalmente no me gusta, la encuentro repetitiva y
es una mezcla entre funky y jazz que no se ajusta a la temática medieval, ni a mis
gustos personales.
Los efectos sonoros son buenos y de acuerdo
con el juego. La versión que tengo es la que se obtiene a través de Internet y da la
sensación que la calidad de los samples no está en los niveles máximos que podría
haber dado. Mientras que los FX son buenos, las voces no están a la misma altura.
Conclusión
A pesar de que todos los aspectos de la
simulación parecen negativos, una vez acostumbrados al detalle de los flipper
"pegajosos", la sensación es muy buena. La ambientación magnífica y el juego
divertido.
Golden Logres es un título indispensable
en la colección de cualquiera que le gustaran las anteriores entregas de la compañía
nipona. La mejora es asombrosa. Por el contrario, si no se conoce ninguno de sus trabajos,
es imperativo que antes de decirse por su compra se pruebe la demo.
Análisis por Richard
Dadd.
17 de Febrero de 1999.