Road Girls es una mesa creada con
Future Pinball...
Eso es lo que pensábamos hasta que
hablamos con su creador, que nos ha sorprendido afirmando que
Road Girls no es una
emulación, sino un pinball real. Insiste en que Road Girls no debe ser
considerada una simulación:
"Ante la
imposibilidad económica de crear físicamente la mesa, he optado por crear
una emulación en un entorno virtual que me permita comprobar la viabilidad y
diversión que proporciona el diseño. Es por eso por lo que Road Girls no debe ser considerada una simulación."
Estas pretenciosas palabras pertenecen a un diseñador independiente
que ha podido hacer realidad una de sus
ilusiones: construir su propia máquina del millón.
La plataforma escogida para la emulación de la mesa ha sido
Future Pinball.
PARTE SUPERIOR DE LA MESA. PINCHAR PARA AMPLIAR
En la piel de un diseñador.
Su
autor nos comentaba en una larga entrevista que en ningún momento se ha planteado el
proyecto como un "juego de ordenador", sino que lo ha afrontado como
el
diseño de una máquina auténtica. Hemos decidido indagar más sobre este punto, preguntándole si ha
respetando todos los pasos que se siguen en su creación; A lo que con
una sonrisa en el rostro, nos ha comentado lo mucho que ha disfrutado creando
Road Girls:
"Uno de los detalles que más me ha gustado ha sido la posibilidad de
experimentar todos y cada uno de los pasos que conlleva la creación de un
pinball. Desde el diseño sobre papel, el ajuste de la fuerza, la programación, el
secuenciador de luces, hasta la misma tarjeta de instrucciones pasando por la
selección de los efectos sonoros de la máquina o el decorado del mueble."
A pesar de la aparente simpleza de una máquina, todos sabemos que es muy
difícil
conseguir un buen flipper. Precisamente nos comentaba al respecto:
"Todos sabemos que situar tres bumper, dos flippers y un par de rampas
sobre una mesa es algo sencillo. Pero conseguir un resultado con todo ello no
es tan fácil como parece."
Coincidimos en esta afirmación, creemos que lograr un equilibrio
en cada uno de los tiros, conseguir que el desarrollo general del juego sea
fluido, y que la dificultad esté ajustada sin que haya puntos muertos o zonas
desfavorecidas sobre el campo de juego es una tarea que requiere una
dedicación completa. Cuando se lo dijimos se sonrió y nos comentó:
"Ahora entiendo mucho mejor la genialidad de
Steve Ritchie, de Jim
Patla o Dennis Nordman -por nombrar a unos pocos-. Comprendo lo
difícil que es innovar con conceptos que ya están pre-establecidos y que son
empleados una y otra vez en cada máquina que sale a la calle. Un pinball son
dos flippers, tres bumpers y unas cuantas guías. Conseguir hallar una fórmula
diferente con esos elementos es una tarea muy ardua.
Puede que a todos nos parezca algo lógico las
mesas multi-plataformas con mini tableros, pero fue Steve Ritchie el primero
en desarrollarlas. Parece lógico crear unos pasadores inclinados como los 'WAR
lanes' de la
Black Knight 2000 que requieren
sacudir la mesa en el momento preciso para alcanzar las posiciones más bajas.
Son dos ejemplos de logros aparentemente sencillos, pero que esconden
auténticas genialidades propias de un maestro."
A pesar del cariño que siente por los diseños de "Nuevededos" Ritchie, sus
palabras son correctas. Además debemos tener en cuenta que la originalidad no
es siempre divertida. Como comentábamos en artículos pasados, hay muchas
pruebas que así lo demuestran. Quizás consiga atraer en un primer momento,
pero después de unas partidas la novedad se esfuma y tan sólo queda la esencia
del juego.




Conceptos Clásicos, Ideas Nuevas.
Cuando probamos la mesa, pudimos comprobar como pretende innovar algunos conceptos clásicos
y que suelen estar predefinidos, como son: el de cambio de línea, las bolas cautivas y los pasillos exteriores.
Eso sí, sin alejarse mucho de los cánones de juego establecidos.
Su diseñador nos comentaba al respecto:
"Como jugador de pinball creo que el sacudir la mesa es uno más de los
componentes del juego. Aunque todos sabemos que en las mesas de
calle esto es casi imposible debido a los ajustes prohibitivos de la falta. Road Girls
intenta llevar este concepto un poco más allá, retando a los jugadores en los pasillos
interiores y exteriores."
Las disposición de los pasillos inferiores es un elemento que
varia mucho de una máquina a otra, y son muchos los flippers que han tratado
de ofrecer un concepto diferente. Road Girls se
suma a esta corriente, modificando los pasos pero respetando el concepto clásico de pasillo, ofreciendo
así un mayor riesgo que no deja un momento de respiro al jugador y le
hace permanecer atento en todo momento.
Otro detalle que nos ha sorprendido gratamente es la combinación de bola cautiva
con el cambio de línea de dos sentidos, situada en la parte superior derecha
del tablero. Se trata de un reto que a pesar de su sencillez es muy enrevesado y divertido.
Nos comentaba al respecto:
"He intentado generar tensión y dificultad al combinar esos dos elementos.
Debemos estar atentos para no perder la posición ventajosa de la parte
superior del tablero, pero a su vez intentar completar los cuatro pasadores.
En ocasiones nos encontraremos con el dilema de sacrificar alguno de los
tiros, creo que es un elemento muy interesante.
Otro juguete simpático es lo que él ha denominado "dianas abatibles locas",
que le imprime un componente curioso y entretenido al juego. Según nos comenta es
uno de los elementos al que más tiempo ha dedicado a depurar y que han más ha
variado desde la idea original hasta el desarrollo final sobre la mesa.
También hay unas dianas de tiempo que ha incluido como homenaje a uno de sus
fuentes de inspiración según afirma:
"Las
dianas de tiempo son mi pequeño tributo a Steve Ritchie. Tenía que ponerlas.
Desde que jugué a la Black Knight
y a la
Space Shuttle (de Barry Oursler) me
enamoré de esos pequeños artefactos. No he podido evitarlo, tenía que
incluirlas en el juego."

Un sueño hecho realidad.
Si queremos saber qué es diseñar un pinball esta es
una de las mejores maneras de sentirlo
en nuestra piel. Nos ayudará a comprender mejor este mundillo de las máquinas
del millón y a apreciarlas todavía más.
